Todas las acciones tienen un efecto, toda palabra, todo sonido... toda intención. Si el pensamiento tiene el poder de llamar, convocar, invocar, evocar... movilizar, puede esperarse que una idea o una acción particular no afecte solo al ser humano, pues los sentimientos no son cosa de una especie. Así como la transformación constante de la naturaleza y/o el universo es tangible y comprobable, el milagro no pierde su carácter único y extraordinario al ser explicado por la ciencia.

El hecho de intuir, creer o confiar que la ciencia y la magia son hermanas, me hace preguntarme a qué sitio voy a ir este 22 de Marzo (Día del Agua) a entonar la letra A o mejor, el mantra "AH".
A de Agua, A de Aire, A de Amor, los tres tan invisibles como palpables, comprobables bajo la experiencia. Comprobables para mi misma, pues si bien puedo contar lo vivido, no puedo vivir por otros ni enseňar a nadie su propia verdad.

Entonar la letra A, pensar en el Agua que llevo dentro, que está en el Aire que va en mi Aliento... A de Agradecimiento, cantarle al Agua... ¿Podrá esto cambiar algo? ¿Limpiar un río? ¿Armonizar una laguna? ¿Podrá esto gustarle al mar que es uno solo pero que creemos siete diferentes o al menos, agradarle a un charco? No tengo respuestas.

Solo sé por ahora, a dos días de este encuentro llamado Canto al Agua , que imaginarme a mi misma cerca a una fuente de agua, en silencio y tomando aire para poder cantarle, me cuestiona y me cambia. Me hace preguntarme qué tanto la conozco, qué tanto soy consciente de su presencia cotidiana, y veo lo poco que podria decir de ella si un día un niňo se acerca y señalandome el agua me pregunta “Quién es?”

Entonces una vez más compruebo que lo que llamamos “misterio” es infinito, constituido por incontables “aquellos” o “esos” que no conocemos, que a veces intuimos o sospechamos apenas, pues se escapan a todas las palabras. Entonces espero el Canto al Agua, escribo sobre él y les envío, para los que andan en Colombia, este enlace para que miren los puntos de encuentro y se unan, si les suena.

El día del agua es una buena excusa para parar, y así sea en la oficina, servirse un vaso de agua preguntandose por el enorme viaje que esta a hecho para llegar hasta uno. Por todas las conexiones y/o milagros que han existido para que ese vaso de agua sea posible (sin limitarse a la tubería de acueducto, claro). Brindemos por los ríos que hace tanto no visitamos, por los que hemos contaminado, por las olas en las que hace rato no nadamos y por tantas orillas que aun no conocemos, que aun nos esperan y nos llaman con su voz silenciosa hecha de espuma.


Canto al Agua es un evento organizado por : Catalina Salguero, Stiven León y Hector Buitrago.



Imagenes y texto por Grupo Colombio.